Vecinos de cuatro barrios solicitan su remoción. Ha sido factor de división y confrontación, aseguran. Lo del Patronato de la Feria es tan sólo la punta del iceberg.
"Viva San Roque" dice en la última escalinata previo a la entrada del templo. Sin embargo a la iglesia la están m4t4ndo poco a poco, así lo manifiesta el Comité de Participación Ciudadana y el Patronato de la Feria San Roque. La feligresía se está ausentando, todos prefieren ir a la iglesia de San Francisco y la culpa es del sacerdote José Luis Hernández Jamangapé, aseguran.
La reunión se realiza a un costado de la iglesia, en la parte alta de la cancha del barrio San Roque. Allí están integrantes del Comité de Participación Ciudadana del barrio San Roque, Santa Cruz, el Patronato de Feria San Roque y feligreses.
Francisco Ortiz Salazar, presidente del Patronato oficial de la Feria San Roque y San Bartolomé apóstol 2026, reclama su autoridad basada en la decisión popular. "No nos puso el gobernador, ni el presidente municipal, ni el presidente de la república, nos nombró la comunidad". Afirma que más de 250 personas, a mano alzada, los avalaron, contrario al otro comité espurio y disidente que solo tuvo apoyo de 15 personas y del sacerdote José Luis Hernández, lamentablemente.
Isaías Daniel Ballinas Barrios, presidente del comité del barrio de San Roque, dice ser originario de ese barrio desde hace más de 30 años, y lo prueba con su INE.
María Luisa Reyes, parte del Comité de Participación Ciudadana de San Roque, lamenta lo que está pasando con el sacerdote José Luis Hernández Jamangapé.
Asegura que se reunieron varias veces con el sacerdote buscando su apoyo para que pudiera traerse buenos grupos y levantar a la feria que ha estado cayendo.
La respuesta del párroco fue que el santo no pedía música ni bulla, que él no quería nada "y nos bateó. Hace poco dieron un apoyo para el patronato y lo recibió él (cura) sin embargo nunca se supo qué pasó con eso".
María Luisa Reyes aseguró que hay mucha inconformidad contra el sacerdote José Luis Hernández, la prueba está que en una sola hora recabaron decenas de firmas para pedir su cambio.
"Nadie lo quiere ya", dicen, y la mejor prueba es que ya nadie está asistiendo a la iglesia en San Roque. Muchos prefieren irse a la iglesia de San Francisco.
Agregó que el sacerdote, en vez de lograr la unidad, está provocando la división y la confrontación. "Dios es unión y usted como representante divino debiera hacer lo mismo, pero está usted haciéndo lo contrario", dijo María Luisa en su diálogo con el párroco mencionado.
Y en vez de darles su apoyo para que traigan buenos grupos, el cura José Luis los amenazó con que si suben el volumen fuerte, los demandará por subir los decibeles. Es más, dijo María Luisa, "el sacerdote Hernández Jamangapé aseguró que él vale más que nosotros, porque él tiene mucha gente bajo su influencia. Está m4l, delante de Dios todos somos iguales", le dijo un funcionario de gobierno.
"Primero nos batea y ahora forma un comité con Martín, el señor más probl3mático, que gracias a él no se remodeló nada de esto y a m4chetazos se opusieron y corrieron a las constructoras".
Aclararon que el pozol y el evento corre a cargo del Comité de Participación Ciudadana, en ningún momento se está tomando el nombre del párroco y tampoco la intervención del Patronato.
"San Roque es una comunidad segura, habían m4landros y los sacamos. Había venta de dr0g4, lo sacamos", pero ahora viene un comité f4lso, con integrantes de otras colonias, y aún no los han sacado.
Los integrantes del comité y de la feria aseguran que este evento sociocultural no tendrá ni una gota de alcohol, pero eso sí habrá música. Una feria sin música no tiene alegría, dijeron. Y aclararon que la música será después de las actividades religiosas, no interferirán en nada.
Y a pesar de buscarse la unidad y la armonía, el sacerdote José Luis se ha mostrado cerrado, con postura intransigente, por ello no les ha quedado de otra. Vecinos de San Roque, Santa Cruz, Santa Cecilia y Santo Domingo, han metido escritos pidiendo la remoción del sacerdote José Luis Hernández Jamangapé. "Eso no lo está haciendo el patronato, nos tocó a nosotros como comunidad, como representantes de la comunidad, darle trámite", aclararon.
María Victoria Martínez Otero, presidenta del Comite de Barrio Santa Cruz, dijo no tener nada en contra del sacerdote José Luis Hernández, ni como persona ni como párroco, "pero no estoy de acuerdo con su manera de actuar, él está imponiendo, yo creo que debe de respetar los usos y costumbres de cada capilla, de cada barrio, porque todos ya sabemos de antaño cómo se ha celebrado las festividades de cada capilla".
María Victoria aseguró que también a ellos los bateó el sacerdote, echó por tierra sus planes y sus ilusiones. La coordinadora de la capilla Santa Cruz estaba esperando esta feria como agua de mayo, necesitan recursos, no han tenido para pagar el agua ni el recibo de luz. No hay para pagarle a la sacristana ni para los suministros de limpieza, y el dinero no va a salir de la bolsa de la coordinadora, menos del sacerdote.
Lamentó que mucha gente habla de ella por no haberse realizado alguna actividad prevista, y no se enteran que la culpa no es de ella sino del sacerdote José Luis Hernández, que los ha bloqueado. "Muchos no lo saben porque nos quedamos calladas, pero es hora de hablar y que lo sepan", dijo.
Y aunque la coordinadora de la capilla de Santa Cruz aceptó la decisión del sacerdote, María victoria dijo que ella no obedecerá, que buscará el beneficio de su capilla, de su barrio y realizará las actividades aunque implique un desacato a la arbitraria decisión del sacerdote José Luis Hernández. "Ya no sé si es frío o caliente", dijo Vicky.
"Es que a mi iglesia le falta pintura, le falta muchas cosas y nadie va a decir yo doy, los feligreses están alejados", resaltó.
Agregó que la más reciente queja contra el párroco, es que quisieron hablar con el 15 integrantes del Comité, y aseguró que estaba enfermo. Después se enteraron que el sacerdote había dicho que no tenía nada que hablar, que todo estaba decidido.
Se informó que por lo mismo quien bendecirá la monumental jícara de pozol no será el sacerdote José Luis Hernández Jamangapé, sino monseñor José Luis Mendoza.
Por recomendación del arzobispo de Tuxtla, se reunieron con el párroco José Luis nuevamente, y la negativa fue la misma. Aseguró que él forma y firma para integrar el comité, y que ya tenía uno.
Optaron, entonces, por presentar otras propuestas para integrar otros comités, y el que fue avalado por el Cabildo, tras cumplir los requisitos, quedó formalmente instalado el 30 de junio pasado (Acta num 72). El sacerdote no lo avaló, pero los reglamentos estipulan que no se requiere la autorización del sacerdote para integrar el Patronato.
De los 9 integrantes del patronato integrado por el sacerdote José Luis, siete no son del barrio San Roque, son de distintas colonias, se dijo.
En el Título Segundo de la organización de los patronatos, dice que son designados por el Cabildo, ni siquiera por el presidente municipal, menos por la iglesia.
En el Título 3 establece que el patronato está integrado por miembros vecinales. Es decir, no deben intervenir habitantes de otras colonias.
Enterado de este nombramiento, el sacerdote José Luis Hernández reaccionó viol3nto y 4men4zó a Francisco Ortiz con demandarlo por nepotismo, por sus vínculos familiares con el actual alcalde. Ortiz aclaró que él viene trabajando desde hace mucho tiempo y que ahora, por tener ese parentesco con el edil tuxtleco, no lo limita ni le priva de sus derechos a participar como todos.
"Tengo 58 años viviendo en San Roque y tengo los mismos derechos que todos mis compañeros de participar en nuestra festividad".
Detallaron que la glesia ha tomado repr3salias contra algunos feligreses, como el caso de la mamá de Francisco Ortiz, que tiene más de 40 años llevando mañanitas a San Roque, el sacerdote José Luis la excluyó como v3nganza.
"El paseo del santo, la subida de flores, las entregas de pozol, lo hacemos los vecinos, no la iglesia. En la misma homilía, el sacerdote dijo que los que integraban el grupo del patronato quedaban fuera de esas actividades y tenemos pruebas".
Finalmente aclararon que no están buscando un solo centavo, pues todos los trámites que han hecho ante el ayuntamiento han sido en especies, permisos diversos, entre otros.
Los del comité lamentaron que el sacerdote José Luis firmó y avaló al comité 3spurio, sabiendo que son un grupo de choque. Presentaron solicitud ante el ayuntamiento, pero fue rechazada por ser extemporánea. La presentaron la segunda semana de julio, cuando el otro ya había sido integrado el 30 de junio.
De paso se anunció la celebración de la jícara más grande del mundo para el 16 de agosto. Cumple con los estándares de higiene, es de acero inoxidable grado alimenticio, mide 3 m de ancho por 1.40 de fondo, tiene una capacidad para 3000 litros de pozol. Esa jícara se construyó con apoyo de todos los vecinos, se aclaró.
El reloj de la iglesia en San Roque no sirve, siempre marca 5:40. No es la hora correcta; lo que sí es correcto es que ya es hora de que acabe la desunión, la confrontación... es hora de que arreglen el reloj, es hora de que arreglen lo que ocurre con el párroco.








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