Rico pozol, aunque no fue sobaqueado
Se inauguró la jícara más grande de Chiapas, en Copoya.
No fue pozol sobaqueado, pero hubo para todos. La mayoría olvidó llevar su jícara a pesar de que se les anunció con tiempo. Con la inauguración de la jícara más grande de Chiapas, se festejó el "Día del Pozol". Copoyenses, tuxtlecos, chiapacorceños, berriozabalenses y hasta chayoteros de San Fernando, se dieron cita en el lugar.
"Ve, si ustedes no toman pozol, se r0b4ron la idea de Tabasco", comentó alguien en redes sociales. De inmediato le reviraron, pues nada más f4lso que esa aseveración.
Un ritual zoque con la qu3ma de sahumerio, música de tambor y carrizo se realizó previo a la inauguración de la jícara más grande del Chiapas. Jovanni Salazar, el invitado de honor, estaba parado a un lado, escuchaba el rezo en zoque. Sobre el piso había mazorcas de maíz de distintos colores. Al finalizar, le entregaron a Jovanni un joyonaqué con mazorcas de maíz, lo cual alzó en lo alto.
Siguió la inauguración de la jícara polémica, por no lograr la redondez deseada. En vez de placa, una piedra conmemorativa que fue develada quitando un petate. "El pueblo de Copoya inaugura la jícara de pozol más grande de Chiapas, en el marco del festival zoque Wuayejamá, día del pozol, para fortalecer nuestras tradiciones, usos y costumbres. Copoya, Tuxtla, Chiapas, marzo 2026", decía.
Lo llamativo de la jícara, además de su tamaño y la falta de redondez, es que tiene una bocina instalada que se activa con un botón y da inicio a un audio grabado que dice: "No sólo destaco por mi tamaño, sino por lo que represento: la grandeza de una bebida ancestral, creado por la comunidad de Copoya, reflejando su esfuerzo, identidad y trabajo colectivo. Tengo una capacidad de 10,000 litros de pozol. Tengo resistencia y belleza. Mi base mide 2.50 m y mi cuerpo alcanza 5 m de diámetro".
Luego de la develación de la placa, Jovanni Salazar, acompañado de los influencers Karlita Guz y Tommy Walls, tomaron su pozol de cacao en jícara.
La fila era larga, pocos llevaron su jícara, se olvidaron que debían hacerlo para cuidar la ecología. Así que se hizo provisión con vasos desechables. Nadie debía regresar a casa sin su ansiado pozol, algunos que fueron prevenidos llevaron sus recipientes y regresaron felices a casa con una buena cantidad de pozol de cacao bien frío.
Llamó la atención que el batido no fue a mano, sino con una máquina. "Así no tiene chiste", le dijimos a doña Leticia, una chiapacorceña que prepara pozol como ninguno, pero ahora le faltó el toque de la mano.
"Yo voy a ir a darle su toque que le falta", dijo Karlita Guz al ser entrevistada. Ya lucía ansiosa por probar el pozol de cacao, al igual que Tommy Walls, que viralizaron un video en donde el segundo le pregunta a la primera sí lo sabe batir bien.
Danza folklórica y música de marimba en vivo, así como cantos zoques, fueron la cortina previa y posterior a la inauguración de la jícara más grande de Chiapas. Lo más grande no es la jícara, es su gente, es su tradición. Y en este caso la bebida ancestral que aunque otros aseguren ser los amos y dueños del pozol, Chiapas tiene lo suyo, y no le ha r0b4do nada a nadie.
Somos hombres y mujeres del maíz. Fue un delicioso día del pozol que hizo olvidar que este 18 de marzo también se celebra la Expropiación Petrolera.
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