"¡Hijo por favor no saltes, detente!", gritaba el hombre de la tercera edad a un joven que vestía pantalón n3gro y playera blanca. Parado a la orilla del puente Belisario Domínguez, miraba hacia abajo y luego al hombre que le gritaba. Pudo más el peso que llevaba a cuestas, el fardo mental y emocional... y s4ltó. Los policías de la Guardia Estatal Preventiva comienzan a descender con gran dificultad. El sitio, oscuro, escarpado con piedras y tierra suelta, podría ser f4tal también para los elementos policíacos de la Secretaría de…
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