La sensación del momento, el Águila Arpía, hace olvidar la molestia por encierros vacíos. "Vamos a ver si es verdad su mentira", dijo Felipe. Su esposa y sus cuatro hijos se alistaron para ir al zoológico Miguel Álvarez del Toro, donde, se dijo, hubo remodelaciones. Si bien varios encierros estaban vacíos, ver al Águila Arpía y algunos pequeños cambios, les hizo olvidar todo lo demás. Llegaron temprano, aún así el estacionamiento estaba llenísimo. Con mucha dificultad encontraron un espacio para dejar su vehículo. Pocos se detenían a tomarse la foto junto al jaguar monumental, la mayoría tenía prisa por entrar para apartar lugar en las mesas del comedor. La familia de Felipe llevaba su comida, pero olvidó comprar refresco. "Allá adentro venden", pensaron. Se equivocaron. No encontraron mesa, tampoco venta de refrescos embotellados. Sólo aguas frescas servidas en vaso. La entrada del cocodrilario se ve diferente, primer cambio visible. También encontraron un peque...
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