Sal "dulce" para la salud
Es maravillosa y cura diversos Malestares .
Un letrero a la entrada dice "Centro cultural La Salina. Prohibida la entrada de funcionarios de cualquier nivel. Respeto a nuestro territorio, río, agua, medio ambiente y a nuestras tradiciones. Convocamos a todo el pueblo de Ixtapa apoyar y cuidar este territorio. No al despojo, sí a la cultura y a la vida. Ixtapa, Chiapas, México. 23 de marzo del 2024". Está por cumplir dos años.
El terreno es propiedad privada de don Antonio. Hay que pedirle permiso para poder entrar. Casi nadie quiere llevar al visitante. Los mototaxis prefieren trabajar en la cabecera municipal. "Es que está lejos, un poco feo el camino y la gente no quiere pagar lo que pedimos", dice un mototaxista.
Son pocos los que quieren ir a conocer el lugar.
Karlita Guz, quien gusta de visitar y promover sitios turísticos de Chiapas, aprovechando su estancia en Ixtapa de la Sal, fue a conocer el lugar.
Llega a La Salina, "por poco me quedaba a medio camino; la subidita está pesadita", dice.
El lugar se llama La Salina, es representativo de Ixtapa de la Sal. La sal artesanal es obtenida al hornear el agua salada extraída de un pozo. Esa sal no solamente se utiliza para darle sazón y preservación a la carne, sino también tiene diferentes usos tradicionales, la cual utilizan para la vista, para el dolor de estómago, para la temperatura corporal y hasta para el mal de espíritus.
Actualmente es un oficio casi perdido de Ixtapa, debido a que solamente dos mujeres se dedican a la producción de sal, la cual ha sido heredada de generación tras generación.
En el lugar hay un pozo cavado entre las rocas. Una cerca de piedra limita al pozo de una pequeña capilla pintada de color celeste y adornada con flores naturales y adornos de plástico. Tres cruces grandes abajo y una pequeña arriba, le dan un matiz de solemnidad y religiosidad al lugar.
Uvelia fue a ver a su hijo que estudia en la Universidad del Bienestar de Ixtapa. Fue al mercado por unas verduras y la vendedora le dijo "también tengo sal, por si gusta; es buenísima para varios remedios".
Uvelia se acordó que siendo joven llegó a ese lugar y alguien le vendió un terrón de sal. Cuando su madre y su padre se ponían mal del estómago, tomaban un poco de agua con esa sal y se componían. Ahora no dudó en comprar una bolsita. Es económica, vale $15, sea en terrón o molida.
A los dos días Uvelia utilizó la sal comprada en Ixtapa. Su esposo se puso mal del estómago, le dio un poquito de agua con sal de Ixtapa y a los 10 minutos estaba sano, totalmente. Es una sal maravillosa, curativa; pocos lo saben, muy pocos lo valoran.
En el estado de Chiapas, la única fuente actual de sales artesanales es Ixtapa. Se sabe que los legítimos ixtapanecos que vestían pantalón de manta, camisa de manta y sombrero de copa alta, mismos que eran conocidos como nivak, que en su lengua materna el tsotsil, quiere decir "nariz de hueso".
Ellos descubrieron un pozo de agua salada y comenzaron a explotarla, hirviendo el agua con peroles y leña; que al consumirse el agua obtienen una sal fina blanca. A este producto lo comercializan, en polvo o en benequenes.
Los benequenes son hechos de palma con forma cilíndrica de aproximadamente 30 centímetros de largo por 12 centímetros de diámetro. Poco a poco se está perdiendo el oficio de extracción y comercialización del producto, pues éste es mal pagado.
Visita Ixtapa de la Sal y llévate un poco de la sal artesanal, sea molida o en terrón. Es la única sal que endulza la salud.
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