Canción sin letra... Bañada de sudor y...

Trío de la Ciudad de México, de gira necesaria. Soportan todo.



Su rostro está bañado en sudor. El sol cae a plomo sobre su cuerpo. El astro rey está justo en su cenit: es el mediodía. El hombre que viene de un clima frío resiente las altas temperaturas de mayo, en la capital chiapaneca. Sonríe, sin embargo. Encoge los hombros y dice "ni modo, lo que hay que hacer para tragar". Es un organillero de la Ciudad de México, está de paso en Tuxtla Gutiérrez. Seguirá por los principales municipios de Chiapas, en una gira improvisada... necesaria. 


El sol deja caer su látigo inclemente sobre las espaldas, rostros, brazos y algunas piernas de quienes no se cubren lo necesario. Aún cuando Protección Civil advierte sobre los probables daños a la piel por los rayos ultravioleta, pocos compran y usan bloqueador solar. Son temerarios o tacaños, tal vez.



El ritmo vertiginoso de vida que permea por doquier, se observa con énfasis en el corazón de Tuxtla Gutiérrez. Personas van y vienen, autos y motocicletas circulan de norte a sur, de sur a norte, de oriente a poniente y viceversa. 


La Calle Central está atiborrada de peatones y comerciantes. De repente, a lo lejos se oye una música diferente. No es la clásica música de los vendedores, no es canción de Juan Gabrie o de Vicente Fernández; tampoco de Los Ángeles Azules. Esto es algo diferente. Poco a poco la música se escucha más cerca, está en movimiento. 



En la esquina de la 5a Sur y Calle Central aparece un hombre vestido totalmente de color caqui, en su mano lleva un kepí, parece policía, pero no lo es. "¿Es un cartero?", pregunta un niño a su madre. "No hijito, no es un cartero". "Entonces qué es", pregunta el niño. La madre no sabe responder.


El misterioso hombre camina sobre la acera y alarga la mano con la gorra sostenida, pide unas monedas a los peatones y a los que atienden los comercios aledaños. A veces sólo acompaña su movimiento con una palabra "apóyeme", "una moneda", dice otras veces.



En el extremo opuesto de la calle, otro joven vestido de la misma manera, pero este camina con dificultad: tiene un problema en la pierna derecha, en la que luce una tobillera y una rodillera. Al parecer tuvo un accid3nte. Tiene un arete en la oreja derecha. Es alto, pero amable. También se acerca a los peatones y a los comerciantes: "ándele apóyeme, no le voy a dejar pobre", dice.


Los dos avanzan rápidamente, no se detienen, el tiempo opera en su contra. Mientras tanto el tercer hombre, el principal, el que empuja el organillo y da vuelta a la manigueta, avanza también en sentido contrario sobre la Calle Central. Es de subida, va contra corriente y eso es difícil. No desafía la ley, no reta al tráfico, lo enfrenta. Para él los desafíos son una oportunidad.


"¿De la Ciudad de México?", le pregunto. Él asienta con la cabeza, sonríe: "así es mi amigo", responde amable, mientras se detiene 3 segundos y también extiende su kepí. No se cubre la cabeza con la gorra, lo lleva en la mano izquierda mientras con la derecha empuja y da vuelta con la manigueta al organillo.



Salieron de la Ciudad de México hace dos semanas, han recorrido algunos municipios del Sureste mexicano. Llegaron a Chiapas. Hoy están en Tuxtla Gutiérrez, mañana o pasado seguirán a Berriozábal, Comitán, San Cristóbal, Ocozocoautla. Algunos lugares son más frescos, pero aún así extrañan mucho a la Ciudad de México.


"Tuvimos que emigrar", dice el hombre. Allá hay muchos organilleros, la competencia está fuerte; aquí somos los únicos, ya sabes, el tuerto es el rey en el país de los ciegos", dice sonriendo, mientras se enjuga el sudor de su frente.


Y así avanza perdiéndose entre el tráfico vehicular y las personas. Sigue tocando la música que es lastimera. "Canción Mixteca", se oye: "Qué lejos estoy del suelo donde he nacido, inmensa nostalgia invade mi pensamiento, y al verme tan solo y triste cuál hoja al viento, quisiera llorar, quisiera m0rir de sentimiento", dice la canción sin letra, pero bañada con sudor... y una que otra lágrima.

Comentarios

DESTACADAS DEL MES

EN FACEBOOK ERA UNA Y SIN FILTROS ERA OTRA... YA FUE DETENIDA POR LA FGE

ZooMAT, encanto y decepción

Piden oración para el bebé Caleb